TEMAS;

  • Salmo 144: Te ensalzaré, Dios mío

  • Salmo 43: Mi Rey y mi Dios

  • Padre Bueno

  • Salmo 44: La boda del rey

  • María

  • En la noche de Pascua

  • Salmo 83: Qué deseables son tus moradas

  • Salmos 48 y 87: Jerusalén, ciudad de Dios

  • Salmo 8: Oh Señor, dueño nuestro

  • Salmo 85: Restáuranos Dios

  • Qué soy yo para ti

  • Ser Feliz

  • Desde el Seno de mi Madre

  • Salmo 46: El Señor es nuestra Fortaleza

  • Salmo 49: Cantaré al son de la cítara

  • Salmo 88: Yo te invoco Señor

  •  Salmo 47: Tocad para nuestro Salvador

  • Salmo 42: Nostalgia de Dios

  • Una Jarra de Barro

  • Revestios del Amor

EN LA NOCHE DE PASCUA

(versión del pregón Pascual que la Iglesia proclama en la Vigilia de la Pascua de Resurrección) 

En la noche de Pascua el cielo se alegra,

se oyen  a los coros de ángeles que exultan,

la victoria del Rey anuncian las trompetas

y goza la tierra con la luz que la inunda.

 

En la noche de Pascua la Iglesia se alegra,

nuestra madre revestida con tal claridad

y en cada templo las ovaciones resuenan

y el pueblo al fin se ve libre de las tinieblas.

 

PORQUE EL SEÑOR ESTÁ CON TODOS NOSOTROS,

LEVANTEMOS HACIA ÉL NUESTRO CORAZÓN

PORQUE ES JUSTO Y NECESARIO DARLE GRACIAS

EN LA NOCHE DE PASCUA, EN CADA HORA Y LUGAR

 

En la noche de Pascua él  pagó por nosotros

con su sangre a su Padre la deuda de Adán

como el verdadero Cordero inmolado

canceló la deuda del antiguo pecado.

 

En la noche de Pascua Israel en Egipto

fue liberado atravesando  el mar Rojo.

y todos los que confiesan su fe en Cristo

por la gracia son contados con los santos.

 

Qué admirable el amor de Dios por nosotros,

qué incomparable su ternura y su caridad

Para salvar al esclavo entregó al Hijo,

 

Necesario fue así el pecado de Adán,

que fue borrado por la muerte de Cristo.

Feliz culpa que mereció tal Redentor,

 

 

 

 

MARÍA

(Este canto recoge brevemente toda la historia de la Virgen María,

madre del Señor y madre nuestra, a la que solicitamos su mediación)

 

 

Eran tiempos duros para el pueblo de Israel

Cuando una muchacha, prometida de José

Recibió un día en su pueblo, Nazaret

La visita del ángel de Yahvé.

 

Ave María, llena de gracia, contigo está el Señor

Bendita eres entre las mujeres, pues Dios te escogió

Concebirás y serás la madre del hijo del Creador

Él será Jesús, el Salvador.

 

Tu respuesta fue un sí, María,

Fuiste la sierva de Dios, María,

Déjame ser como tú, María

Llevar en mi a Jesús, María.

 

Como madre del Señor te recibió Isabel

Y hasta el hijo de su seno se alegró ante él

Proclamaste en tu alma: “Grande es el Señor”

Tu espíritu gozó en tu Salvador.

 

Tu hijo en una boda el agua en vino transformó

No fue su iniciativa, fuiste tú la que medió.

Haced lo que él os diga fue tu única instrucción

Contigo la fiesta prosiguió.

 

Y te volví a encontrar a los pies de la cruz

Sobre ella prendido estaba tu hijo Jesús

Y en esa hora dijo que mi madre serías tú

Mi casa se llenó desde entonces con tu luz.

 

 

 

 

PADRE BUENO

(en este canto, a pesar de nuestra debilidad y nuestro egoísmo,

nos ponemos de cara al Señor, nuestro padre bueno, seguros de su amor)

 

Solamente tú sabes como soy

Sólo tu Señor conoces mi verdad

y lo que me cuesta mirarte a los ojos

cuando empiezo a caminar

 

Sé que muchas veces me cuesta esperar

que lo quiero todo y que lo quiero ya

y que me acobardo con cada golpe

que la vida me da

 

Pero sé que tú me amas Señor

eso es algo que no puedo negar

y por eso vengo hoy ante ti

para hacer tu voluntad.

 

Por más que lo oculte ante tí nada soy

busco mi justicia, nunca tu piedad

pero sigues siendo el Padre bueno

aunque me equivoque no me dejarás

 

Con tu palabra me hablas Señor

día tras día me das tu bendición

una cruz para seguirte hasta el fin

y la Iglesia para la fe vivir

 

Tu buena noticia debo ahora anunciar

no puedo aunque tema tu amor callar

no sé si sabré como podré salir

solo lo haré si tu vas ante mí.

 

 

 

 

¿QUÉ SOY YO PARA TI?

(Jesucristo dijo a los apóstoles “¿quién decís que soy yo?”

 y esa misma pregunta nos la sigue haciendo cada día)

 

¿qué soy yo para ti? ¿una idea, un ideal?

¿un código de moral, un mandato que cumplir?

 

¿qué soy yo para ti, una peli de ficción?

¿un mito, una novela, una historia sin concluir?

 

Entonces es que aún no me has encontrado.

 

¿qué soy yo para ti, un sueño fracasado?

¿excusa para el necio, o el pretexto de una lid?

 

¿qué soy yo para ti, la estatua de un museo?

¿el motivo de un cuadro, el título de un concierto?

 

Pero si descubres que soy Camino, verdad y vida

Sin miedo díselo a todos mis hermanos

Contigo yo estaré hasta el fin del mundo

Tu salario será dicha y vida eterna.

 

Entonces podrás decir que me has encontrado.

Entonces podrás decir que yo te he encontrado.

 

 

 

 

Salmo 144: TE ENSALZARÉ DIOS MÍO

(este salmo de David es un precioso canto de alabanza a Dios)

 

Te ensalzaré Dios mío, mi rey

Bendeciré tu nombre por siempre

Día tras día te bendeciré

Alabaré tu nombre por siempre

 

Grande es el Señor, merece toda la alabanza

Incalculable es su grandeza, cantaremos tus hazañas

Alabaremos todos tu gloria y majestad

Repetiremos tus maravillas, aclamaremos tus victorias

 

El Señor es clemente y misericordioso

Tardo a la cólera y rico en piedad

El Señor es bueno, es bueno con todos

Él es cariñoso con todas sus criaturas

 

Todos te dan gracias, tus fieles te bendicen

Proclamamos tu reino, hablamos de tus hazañas

Tu reino es perpetuo, tu reino es para siempre

Tu gobierno pasa de edad en edad

 

 

 

 

Salmo 8: OH SEÑOR, DUEÑO NUESTRO.

(David alaba a Dios con este salmo especialmente por la creación)


 

Oh Señor, dueño nuestro

Que admirable es tu nombre

En toda la tierra tu nombre

Y tu majestad en el Cielo.

 

Si contemplo el cielo obra de tus dedos

Las estrellas que de ti nacieron

¿qué es el hombre para que te acuerdes de él

el ser humano para darle poder?

 

Lo hiciste poco menos que un ángel

De gloria y dignidad lo coronaste.

Le diste el mando sobre todas tus obras,

Bajo tus pies todo sometiste

 

De la boca de los niños de pecho has sacado una alabanza

contra tus enemigos, adversarios y rebeldes

 

 

 

 

SER FELIZ

(el canto afirma una verdad muy sencilla:

sólo se puede ser realmente feliz en Dios)

 

Tiende tu mano hacia mí como el padre

llevando los primeros pasos de su hijo pequeño,

cógeme así.

 

Manda la luz en la noche a mis pasos

que no me pierda o tropiece buscando tu rastro,

guíame así.

 

Lo único que ansío es ser feliz

y sólo puedo hacerlo si es en ti.

 

A veces dudo y me asusta la carga

pero es ligera pues fuiste el primero en llevarla,

ayúdame así.

 

Si miro mis fuerzas la cruz me aplasta

pero contigo haré de ella mi puerta y mi marca,

moriré así

 

A veces mis pecados me impiden ver bien el sendero,

otros dicen que abandone que no hay nada cierto.

Pero Señor, yo no puedo dejar tu camino

pues en cada paso que doy mi vida tiene sentido

 

 

 

 

Salmo 43: MI REY Y MI DIOS

(Salmo de los hijos de Coré que en los momentos de dificultad recuerda

como Dios ha sido potente en su historia y les ha sacado de las dificultades)

 

 Oh Dios, nuestros oídos lo oyeron,

nuestros padres nos lo han contado

la obra que hiciste en sus días,

en los años remotos.

 

Tú mismo saqueaste a los gentiles,

tú mismo los plantaste a ellos;

venciste a las otras naciones,

y los hiciste crecer.

 

Porque no fue su espada la que ocupó la tierra,

ni su brazo el que le dió la victoria.

si no tu diestra y brazo y la luz de tu rostro,

porque tú los amabas fue por tu amor.

 

Mi rey y mi Dios eres tú, que das la victoria a Jacob

tú nos diste la victoria, derrotaste al enemigo

Dios es siempre nuestro orgullo,

damos gracias a tu nombre.

 

Ahora en cambio nos avergüenzas,

ya no sales con nuestras tropas:

huímos ante el enemigo

y ellos nos saquean.

 

Somos ovejas a la matanza

dispersados por las naciones;

vendes a tu pueblo por nada,

muy alto no lo tasas

 

Pero nunca olvidamos el nombre de nuestro Dios

pues él habría sabido el secreto.

Despierta, Dios, no duermas ya más no nos rechaces.

No escondas tu rostro a la opresión.

 

 

 

 

Salmo 44: LA BODA DEL REY

(De los hijos de Coré. El salmista recita una oda al rey la víspera de su boda

que le sirve también para alabar a Dios, Rey eterno)

 

Del corazón  me brota un poema bello,

recito mis versos a un rey;

eres el más hermoso de todos los hombres,

que la gracia en tus labios esté.

Cíñete al flanco la espada, valiente:

tu gala y tu orgullo es;

cabalga victorioso en pos de la justicia,

tu diestra te enseñe a vencer.

 

Tus flechas son agudas, los pueblos se te rinden,

temen los enemigos del rey.

A mirra y acacia huelen tus vestidos,

las arpas suenan a tus pies.

 

Desde los palacios de oro y marfiles,

princesas te salen a ver.
La ciudad de Tiro viene con regalos,

los pueblos buscan tu merced.

 

El trono de Dios permanece para siempre,

es el cetro de la rectitud.

Si has amado la justicia y has odiado la impiedad

el Señor, tu Dios, te ungirá. 

 

Quiero hacer memorable tu nombre

Todos los pueblos te alabarán

por los siglos de los siglos

el Señor te bendecirá.

 

Escucha, hija, mira: inclina el oído,

tu pueblo debes olvidar

y la casa paterna; pues de tu belleza

nuestro rey prendado está

 

póstrate ante él, que él es tu señor,

bellísima vas a estar

y a cambio de tus padres tendrás muchos hijos,

príncipes los nombrarás.

 

Ya entra la princesa vestida de perlas;

ya la llevan ante el rey

con coro de doncellas, que son sus amigas,

ahora cerca se la ve

 

avanzan entre risas, las traen entre alegría,

el momento cerca está

la princesa hermosa y sus compañeras,

ya en el palacio real.

 

 

 

 

Salmo 83. QUÉ DESEABLES SON TUS MORADAS

(De los hijos de Coré. Un canto al templo de Jerusalén,

a los que sirven en él y a los que acuden como peregrinos)

 

Qué deseables son tus moradas,

Señor de los ejércitos.

Mi alma se consume y anhela

los atrios del Señor

 

El gorrión ha encontrado una casa,

la golondrina un nido

donde colocar sus polluelos:

tus altares, Rey mío y Dios mío.

 

Dichosos los que viven en tu casa

alabándote siempre.

Dichoso el que encuentra en ti su fuerza

al preparar su viaje.

 

Cuando atraviesan áridos valles

los convierten en oasis,

como si la lluvia temprana

los cubriera de bendiciones.

 

Señor, escucha mi súplica

óyeme Dios de Jacob.

Fíjate, oh Dios, en nuestro Escudo,

mira el rostro de tu Ungido.

 

Vale más un día en tus atrios

que mil fuera de ellos

y prefiero el umbral de tu casa

a vivir con los malvados.

 

 

 

 

Salmo 85: RESTÁURANOS, DIOS

(Salmo de los hijos de Coré sobre la misericordia de Dios)

 

Propicio has sido, Yavé, con tu tierra,

Has cambiado la suerte de Jacob,

Has quitado la culpa de tu pueblo

Y todos sus pecados has cubierto

 

Has reprimido todo tu furor,

Has desistido del ardor de tu cólera.

 

Restáuranos, Dios, salvador nuestro,

Cesa en tu irritación,

Muéstranos tu gran amor, Señor,

Y danos Tú la salvación.

 

Escucharé lo que habla Dios

A su pueblo y sus amigos

No volverán a recaer,

Su gloria habitará la tierra.

 

El amor y la verdad se han dado cita,

La justicia se besa con la paz,

La verdad brota ahora de la tierra

La justicia desde el cielo asoma ya.

 

Yavé nos da prosperidad

Y la cosecha a su tiempo brotará

 

Salmos 48 y 87: JERUSALÉN, CIUDAD DE DIOS

(Refundición de dos salmos de los hijos de Coré con el mismo tema,

la alabanza a Dios y a la ciudad santa de Jerusalén).

 

Grande es el Señor y muy digno de alabanza

en la ciudad de nuestro Dios,

Su monte santo es altura hermosa

Sión ciudad del gran rey

 

Lo que un día oímos ahora lo hemos visto

en la ciudad de nuestro Dios,

Ella es la alegría de toda la tierra

su alabanza cantará.

 

Qué pregón tan glorioso para ti,

Jerusalén, ciudad de Dios

Su palacio en lo alto se vé

Jerusalén, ciudad de Dios.

 

El Señor por siempre la  fundó

Jerusalén, ciudad de Dios

su misericordia meditamos allí

Jerusalén, ciudad de Dios

 

En su santo templo suena su renombre

toda la Tierra lo oirá

llena de justicia está su derecha

con sus sentencias gozarán.

 

Él la ha cimentado sobre el monte santo;

y sólo las puertas de Sión

son preferidas por nuestro Dios

a todas las moradas de Jacob.

 

Fijaos en los baluartes de Sión,

y decid a cada generación

No hay otro semejante a nuestro Dios.

nos conducirá por siempre el Señor,.

 

El Señor escribe en el registro de los pueblos:

«Éste ha nacido allí.

Uno por uno todos han nacido en ella;

el Altísimo la fundó».

 

«Contaré entre mis fieles a todos los pueblos

pues todos han nacido allí

Y cantarán juntos al danzar

Todas mis fuentes están en ti».

 

 

Desde el seno de mi madre

(Sobre textos del profeta Isaías. Dedicado a Jóvenes Provida)

 

Desde el seno de mi madre me formaste